domingo, 22 de febrero de 2009

gabo inmortal

El coronel destapó el tarro del café y comprobó que no había más que una cucharita. Retiró la olla del fogón, vertió la mitad del agua en el piso de tierra, y con un cuchillo raspó el interior del tarro sobre la olla hasta cuando se desprendieron las últimas raspaduras del polvo de café revueltas con óxido de lata”………………………………....................................

“El coronel necesitó setenta y cinco años-los setenta y cinco años de su vida, minuto a minuto-para llegar a ese instante. Se sintió puro, explícito, invencible, en el momento de responder: -Mierda."
Primero y último párrafo de uno de los mejores cuentos del mundo.

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